miércoles, 17 de junio de 2009

Seconal sódico

Una sobredosis de seconal sódico fue el arma suicida de Alejandra Pizarnik.
Siempre me han dado miedo los trastornados psiquiátricos: aquellos que han estado ingresados en centros. Ese deambular sin rumbo fijo en un reducto mínimo de espacio
( todos vagamos sin rumbo), fumando hasta la extenuación, sin nada congruente en la cabeza que los demás entiendan. Es un miedo infantil, pero real. Miedo a que se pegue: sería fácilmente contagiable en mi caso.
Puedo entender ese estado en el que uno se ve inmerso; donde no hay salida; donde un estado te lleva irremediablemente a uno peor y no hay nada ni nadie que te pueda ayudar. Sólo tú mismo; pero eres el único y más peligroso enemigo. No hay teorías, prácticas, nada... Sólo ese no se sabe qué que te corroe como ácido, como seconal sódico; muerte lenta.
¿Cómo llega uno a tener la necesidad de ser un suicida ? Porque estás jodido hasta el tuétano y todo carece de sentido.

sábado, 13 de junio de 2009

Contradicción

Aunque la lectura forma parte importante de mi vida me parece curioso cómo , sin embargo, la escritura no lo es tanto.
Me cuesta horrores ponerme y, sobre todo, mi mente se queda paralizada ante la pantalla en blanco: no tengo la más mínima idea de qué hablar; hay tremendas incongruencias en ellas y jamás me siento satisfecho.
Siempre he pensado que todo esto ha sido gracias a los años de estudio obligado de lengua y literatura. Aún gustándome la literatura recuerdo cómo odiaba esta asignatura: nunca conseguí comprender de qué chistera sacaban todas esas interpretaciones de poemas de determinada escuela ¿ Habían hablado con ellos y les habían explicado el porqué de lo que escribieron? Siempre pensé que eran totalmente aleatorias y aunque tenían su lógica ¿ Por qué la de los demás no?
Creo que la nota más alta que he sacado en la asignatura de literatura en C.O.U. con un profesor al que todos " queríamos" (te deseo " lo mejor" como quiera que te llames) fue uno con cinco. Odio la generación del 27 ( que no sé ni quién estaba allí y si a ellos les importaba mucho).
Ya no doy para más...